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2 nov. 2011

Ayuda para un río Gallego, El Sar.

En la Web de Miguel Piñeiro.  http://www.miguelpesca.com/especiales%20sar2011%202.htm
La lenta agonía del río Sar
Texto: Cristina Botrán. Fotos: Martín.
El último vertido dejó tras de sí no sólo truchas y reos muertos, sino también anguilas. Vecinos de Brión, en un intento desesperado por salvarlas, recogieron decenas. Nadie se hizo cargo de ellas y siguen en un estanque.
No es un río muerto, pese a lo que muchos creen o quieren hacer creer (intencionadamente o no). Pero el Sar sí es, por desgracia, uno de los cauces fluviales gallegos cuyas aguas soportan desde hace años uno de los más altos niveles de contaminación.
El último atentado, denunciado por este diario, tuvo lugar el pasado miércoles, día 5 de octubre, cuando sus aguas amanecieron cubiertas de un denso manto de espuma, visible durante varios días en la localidad brionesa de Chave da Ponte. El foco contaminante, que la Consellería de Medio Ambiente achaca al sistema de depuración de la EDAR de Silvouta, dejó a su paso un reguero de truchas y reos muertos. Pudieron verse días después aguas abajo, como se publicó.
Sin embargo, y según las llamadas telefónicas recibidas en la redacción de este diario a posteriori de la publicación del artículo, el vertido habría aparecido ya en las aguas del Sar, el viernes 30 de septiembre.
Según relatan testigos directos de Vidaloíso (localidad brionesa distante unos kilómetros aguas arriba de Chave da Ponte), atraídos al río por el olor nauseabundo que había en la zona, se encontraron con un espectáculo estremecedor: decenas de peces bajaban agonizando, y las anguilas, una de las especies fluviales más resistentes, nadaban aturdidas, con la cabeza fuera del agua en un intento desesperado por oxigenarse. Muchas quedaron por el camino, arrimadas a la orilla, sin fuerzas para continuar y allí murieron.
“O que vin ese día deixoume fría”, relata C.S., una vecina de la zona. “Sabía que había vida no Sar, pero nunca me imaxinei que houbese tanta”, dice. “Púxoseme un nudo no estómago...”. Ella, al igual que otro vecino, decidieron que no se podían quedar con los brazos cruzados, que había que actuar. Comenzó entonces una carrera a contrarreloj para intentar salvar los más ejemplares posibles. Provistos de barreños de agua limpia recuperaron del río gran cantidad de anguilas.
“Deixábanse coller coma se nada...”.
Otras muchas quedaron en el el lecho, moribundas, condenadas a una lenta agonía...
Las que pudieron salvar permanecieron durante horas en los baldes a la espera de que el Seprona o algún organismo se hiciese cargo de ellas.... “Fartámonos de chamar a un sitio e a outro para denunciar o atentado ecolóxico e para que se tomaran medidas. Tardaron horas en vir, e cando viñeron e lles amosamos as anguías que salvamos, dixéronnos que fixeramos con elas o que quixeramos... Alí as deixaron”.
Una semana después del suceso, los ejemplares que lograron salvar del río permanecen en el estanque de un vecino de la localidad de Vidaloíso, destinado a tortugas, a la espera de que las aguas bajen otra vez limpias y puedan ser devueltas al cauce.
El viernes, día 30 de septiembre, según las denuncias recibidas en esta redacción, las aguas del Sar bajaban por Vidaloíso “brancas, cheas de escuma, como se lle botaran Mistol”... El sábado y el domingo, 1 y 2 de octubre, “xa viña da cor do purín”. La balsa que existe en la zona condensa cantidad de desperdicio... “da cor do chapapote”. Los vecinos entienden que la causa puede derivar en parte de la EDAR de Silvouta, pero también apuntan a la decantadora de Sisalde (Ames). “Ese venres o que saía desta última era todo menos agua limpa”, indican.
Ya sean vertidos procedentes del sistema de depuración, industriales o de otra índole, lo cierto es que el Sar es receptáculo habitual de focos contaminantes. “Vimos moitas veces o río turbio, con espuma pero coma desta vez, nunca. O máis curioso é que estes feitos sempre teñen lugar no fin de semana. Pode que ao levar menos auga sexa máis evidente...”.
Hace dos días (el viernes 7) vecinos de Compostela denunciaban vía telefónica a este medio de comunicación la presencia de varias decenas de peces muertos en el Sar a la altura del puente de A Rocha. Apuntaban como causa a unas obras de alcantarillado...
Pese a las agresiones que sufre el Sar, el río se aferra con todas sus fuerzas a la vida, dando toda una lección de supervivencia... El SOS desesperado que lanzan sus aguas no parece oírlo nadie, salvo pescadores concienciados de que este cauce fluvial necesita una regeneración urgente, o unos pocos ribereños que, como los de Vidaloíso, se preguntan hasta cuándo durará la agonía del río; por qué nadie escucha su lamento; quién responderá por los últimos sucesos y si se depurarán o no responsabilidades por estas agresiones medioambientales.


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3 comentarios:

Pesca por los Ríos de Galicia dijo...

Que pena lo que le sucede a este río...mes si y mes tambien un vertido aniquila lo poco que queda con vida en él...y lo peor es que se sabe...todos lo sabemos y no se hace nada por evitarlo....si no hacemos nada esto se acaba....a ver si sirve de algo darle publicidad y alguien con dos dedos de frente intenta poner remedio a la situacion.
Saludos Paco
Pablo..

pacopescador dijo...

Al menos eso intentamos con nuestros humildes medios.
Gracias, Pablo, por tu comentario.
Un saludo

arribeños dijo...

Hola amigo, si me permites que te llame así, y paisano.
Buscando blogs similares a este mio de recién creación me he encontrado con el tuyo y me ha encantado. Seguiré por aqui.
Gracias.