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19 jun. 2010

Carpas y Barbos a mosca. Escarabajos.


Pesca a mosca.

Si existe una singularidad dentro de esta modalidad, esa es,  la pesca de ciprínidos a mosca.

Por supuesto no es nada nuevo, ni tan siquiera el descubrimiento de una forma de capturar peces con arte. Porque, pescar a mosca, lo considero un arte, (por lo que incumbe dentro de su propia versatilidad y variación de procederes especializados para llevarla a cabo,) pero sí es una bonita y agradecida actividad con otros peces, otras especies, que no son las truchas, dentro de la pesca a mosca.

Todos aquellos “mosqueros” que una vez han ido a pescar barbos o carpas con sus equipos habituales de pesca de truchas, han quedado prendados por esta nueva forma de capturar peces. Y, el “gusanillo” de este nuevo perfil en su forma de pescar, hace que intensifiquen sus citas con estos maravillosos peces, procurándose también nuevos materiales más apropiados.

 Cañas y carretes más potentes para luchar con estos bravos y valientes peces, o, para poder lanzar más lejos el señuelo y tener más opciones en la distancia.

Esta modalidad que va en auge y que cada día está ganando más adeptos, está al alcance de cualquier pescador a mosca que se lo proponga.
El equipamiento aconsejado sería una caña de nueve pies para línea 7-8, y terminales del 0.16-0.18. Y, aunque no sea lo idóneo, podríamos usar el mismo que utilizamos habitualmente para pescar truchas.

Lo único que deberemos variar un poco más, son las imitaciones de “moscas” que vamos a utilizar. Las más apropiadas para estos peces, serían las emulaciones de insectos terrestres, como los escarabajos, saltamontes, grillos y hormigas.

También resultan eficaces, aunque en menor medida, tricópteros y efémeras en grandes tamaños. Por supuesto los escenarios también cambian, ya que casi siempre nos llevarán a zonas de aguas embalsadas, o la desembocadura en las mismas de los ríos, donde las carpas y barbos encuentran su mejor hábitat y en la que discurre su mayor tiempo de vida.
Su pesca, aunque resulte atrevido decirlo, no es tan sencilla, me explico: pescar una carpa no es difícil, basta con ir a un embalse donde las haya, observar las orillas y localizar un bonito ejemplar, ponerle una imitación de hormiga o escarabajo delante de su boca y en cuanto la vea la tomará casi seguro.

 Pero, para llegar hasta aquí y obtener el mayor número de capturas y de superior calidad, deberemos tener en cuenta unas cuantas normas o reglas y seguir, unas pautas concretas para lograr con mayor eficacia nuestro objetivo.
La aproximación o acercamiento al pez debe ser cautelosa, prudente. Sobre todo, si ya hemos ido al lugar en repetidas ocasiones. Nos acercaremos con mucho sigilo procurando siempre guardar las sombras y los ruidos.

 Los peces tienen memoria, (aunque alguien haya dicho que no). Pueden ahuyentarse simplemente con el sonido de la carraca del freno de nuestro carrete, y asustarse con el vuelo rasante de cualquier pájaro frustrando así nuestro secreto acercamiento y nuestro intento de sorprenderlo. Nunca haremos falsos lances sobre el pez, verá muy bien la línea volando sobre él y, podéis despediros de esta captura en esta ocasión.

El momento más sublime, el de la tomada de nuestra imitación por el pez, quedará grabado en nuestra memoria para siempre.  Su denodada y brutal lucha en la huida y su loca carrera por escapar de su invisible atadura, es una sensación única que solo es comprendida por aquellos que la han experimentado más de una vez y  quedaron subyugados eternamente para refrendarlo durante todo el tiempo de su vida.

2 comentarios:

Eleuterio Madrid Gomez dijo...

Hola Paco, bonita entrada y bien explicada, me encanta el puñado de coleópteros que tienes en la mano, un arte si señor, un saludo Lute.

pacopescador dijo...

Gracias Lute, a ver si nos vemos pronto.
Un saludo