Pescar barbos a mosca, o mejor dicho; con escarabajos y hormigas, hechos con foam y plumas, o pelos de cérvidos, es una actividad que llena con creces nuestras jornadas de pesca, cuando no tenemos opción de hacerlo con otras especies que para la mayoría de los mosqueros, pudieran ser más interesantes.
La verdad es, que son unos espléndidos animales, agradecidos, llenos de energía, que no dudan en tomar nuestra mosca bien presentada y con los que puedes entablar duras y bonitas batallas dependiendo de su tamaño. En cualquier caso, y, por haber vivido con ellos jornadas inolvidables, para mí, tienen un lugar especial y todo mi respeto, dentro de las especies "pescables"
bien merecido